En el Día Mundial del Cáncer Infantil, expertos explican los alcances de esta enfermedad en los más chicos, las altas probabilidades y los síntomas que ameritan una consulta médica.

Se detectan unos 1400 casos de cáncer infantil por año en Argentina y el 80% se cura.
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Foto Infobae

La enfermedad cáncer suele estar acompañada de malos presagios. Pero cuando afecta a un niño, aunque pueda parecer terrible, es cuando más posibilidades de curación se tiene. La detección temprana, el tratamiento adecuado y el cuidado integral del paciente hacen que la posibilidad de cura pueda llegar hasta más del 80 por ciento.

El cáncer en pediatría tiene una incidencia muy baja en niños. En Argentina se diagnostican aproximadamente 1400 casos de cáncer infantil al año, es decir que entre tres y cuatro niños y niñas menores de 15 años son diagnosticados por día. De todos ellos, cuatro de cada cinco pacientes que reciben el tratamiento adecuado, se curan.

Según el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA), entre los años 2000 a 2017 se registraron 24.117 niños menores de 15 años con patología oncológica. Esto significa un promedio de 1340 casos nuevos de cáncer diagnosticados en menores de 15 años por año. O que es lo mismo, 4 casos por día. Así, la incidencia de cáncer pediátrico en nuestro país es aproximadamente de 140 nuevos casos por cada 1 millón de niños entre 0 y 14 años. Cerca del 40% de ellos es atendido en el Hospital Garrahan, lo que significa unos 500 nuevos casos por año para la institución pediátrica. El Garrahan cuenta con un Centro de Atención Integral del Paciente Hemato-Oncológico (CAIPHO), donde los resultados de sobrevida a los tratamientos superan el 70%, una cifra que iguala al hospital con los mejores centros oncológicos mundiales.

La mayoría de los tipos de cáncer infantil se puede tratar con medicamentos, cirugía, radioterapia y quimioterapia. El diagnóstico precoz es fundamental para aumentar las probabilidades de tener un pronóstico favorable. Por eso, los especialistas insisten en que ante cualquier síntoma fuera de lo común, los padres deben consultar con el pediatra, y no descartar ninguna posibilidad.

“Cada vez existen tratamientos más eficaces para los cánceres sobre todo en la edad de la infancia y la adolescencia, consiguiendo un aumento de las tasas de supervivencia de los pacientes. Consultar y confiar en el oncólogo, es fundamental para detectar los primeros signos y síntomas, para actuar sobre su aparición” explicó a Infobae el doctor Isaac Fleischer (MN 36.675), oncólogo del Sanatorio Finochietto.

Muchos de los síntomas del cáncer en niños pueden deberse también a otras causas, y la mayoría de las veces estos síntomas no son causados por el cáncer. No obstante, si su hijo presenta cualquiera de ellos, es importante que un médico le examine para que se pueda determinar la causa y recibir tratamiento de ser necesario.

Posibles síntomas que ameritan una consulta al médico:

• Fiebre, pérdida de peso y apetito, palidez, fatiga, sangrados o moretones de fácil aparición, persistentes e inexplicables.

• Bultos en abdomen, pelvis, cuello y cabeza, extremidades, testículos, ganglios.

• Dolor en huesos, articulaciones, espalda y fracturas fáciles.

• Manchita blanca en el ojo, estrabismo, ceguera o pérdida de visión, protuberancia del globo ocular.

• Signos neurológicos como cambios de conducta, trastornos de equilibrio, marcha, dolor de cabeza, agrandamiento de la cabeza.

• Vómitos por la mañana, estados febriles recurrentes no relacionados con infecciones.

Fuente: Infobae