Don Evaristo Elizondo, el vallisto que transforma la madera en arte

Personajes 21 de agosto de 2019 Por
Es uno de los artesanos más reconocidos de Valle Fértil y de San Juan, y desde pequeño, incursionó en las artesanías en madera.
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El algarrobo se transforma en sus manos en arte. Y por eso es conocido no sólo en el departamento, sino en todo San Juan. 

El artesano vive en La Majadita, a 7 kilómetros de la villa cabecera de Valle Fértil y a 263 kilómetros de la ciudad sanjuanina. Se encuentra dentro del área de Reserva de Usos Múltiples. Para llegar hay que recorrer un camino que va a la par del río, que baja desde las sierras.

En esa zona se puede encontrar, restos prehispánicos como arte rupestre, morteros tallados en piedras y petroglifos. Uno de los paisajes más impactantes que posee nuestro departamento.

Don Evaristo Elizondo es como una referencia a seguir por los vallistos. ya que el artesano de ochenta y pico de años, realiza prodigios en madera de algarrobo.

Tiene el cabello blanco, por el paso de los años, sus manos están agrietadas y curtidas por el trabajo. Sabe que es reconocido y no se jacta de esa reputación. De distintas partes del mundo, le compran sus artesanías. 

Hace medio siglo que Evaristo es artesano. Esta es una pasión que la "mamó" desde su niñez.

Ya desde niño, cuando iba a la escuela, se animaba a hacer unas repisas, y a la gente le gustaba. A las maestras les gustaba que aprendieran sus alumnos, de todo un poco.

La vida lo llevó a recorrer varios lugares y trabajos, pero siempre volvió a su terruño. Fue entonces cuando se dio cuenta que su pasión era las artesanías y que no era una mala idea dedicarse por completo a esta actividad.

Pura herencia. Así define Evaristo su talento para trabajar la madera. Contó que su abuelo era artesano. Hacía los estribos de madera para el caballo. De ahí comenzó a aprender. Luego, con el correr del tiempo, fue a la casa de un amigo en Baldecitos. El hombre tenía una frutera de madera. Le dijo que si no se animaba a hacer lo mismo. sacó el molde de esa frutera y comenzó a experimentar. Luego empezó a hacer otros dibujos y a ampliar las cosas que hacía. Siempre, trabajando con madera de la zona: chañar, retamo, algarrobo.

Evaristo vive de lo que vende, sus artesanías. Dice que porque es el único que trabaja la madera de ese modo, por eso la gente le compra. Contó que a uno de los hijos le gusta, pero sólo lo hace como un hobby.

En 2011, Evaristo Elizondo fue distinguido en Expo más importante de nuestro país, La Rural de Palermo, en Buenos Aires.

Todos le dicen que deje lo que hace. Pero para él es importante. Significa un estilo de vida en donde lo sano es lo primordial. Además no se haya haciendo otra cosa. Su objetivo, aunque parezca increíble,  seguir mejorando.

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